Archive for July, 2006

Chuy y Tolo

Wednesday, July 26th, 2006

Chuy y Tolo son unos amigos de mi hermano y yo. Los conocimos la primera vez que fuimos al Rancho. Rancho Cositas, un rancho donde viví gran parte de mi vida y donde pasé momentos inolvidables a lado de Chuy y Tolo.

El Rancho era un rancho donde había un frigorífico grande, ubicado a 25 km de Cuauhtémoc, Chihuahua, México, que es donde vivimos la mayor parte de nuestra vida. Se empacaba manzana, nectarina y durazno ahí. La huerta tenía de todo: durazno, chabacano, nectarina, ciruela, y llegó a tener: fresa, frambuesa, manzanas, peras y otras cositas… por eso el nombre: Cositas… hahaha. No es cierto, es que mi tío Carlos, quien era uno de los dueños, le decía así a su esposa. Siempre había mucha gente. Choferes de montacargas, tractores, empacadoras y pizcadoras, además, el famoso velador.

Recuerdo muy bien cuando los conocí. Tenía 4 o 5 años… creo. Uno de ellos me dijo: “Y tu, ¿quién eres, wey?” y le contestamos: “¿Qué es wey?” y los dos se rieron mucho de nosotros. Nosotros no entendíamos nada y volvimos a preguntar: “¡¿Pos qué es wey?!” y ellos, después de titubear un rato, dicen: “No, pos quien sabe… pero así nos decimos aquí”… A bueno, ya cambia todo el rollo. Y así aprendimos nuestra primer mala palabra… después, estudiosos los dos, aumentamos nuestro ascervo cultural y aprendimos más, como: pendejo, baboso, cagada, chinga tu madre, etc. Las utilizábamos tanto como podíamos y mi papá, habiéndose dado cuenta de que ya las conocíamos, nos dijo que las dijeramos todo lo que quisiéramos, pero no enfrente de las niñas. Ok, andábamos encantados de la vida rayando madres y todo, pero nunca enfrente de las niñas.

Javier, el hermano mayor, era un chavo muy serio y estudioso. Estudió en el CBTa90 y quería tener éxito. Muy educado y, a pesar de tener un caracter muy dósil y ser muy callado, quería entrar al ejército.

Gabino, el rebelde, tomador y desmadroso. Un chavo muy callado y con mucho carisma. Nunca platiqué con él. Siempre lo admiramos mucho, era nuestro héroe.

Minerva, la más bonita… bueno a mí me gustaba. La hermana mayor, muy linda de caracter y a mí me parecía muy hogareña. Tenía una linda cara y era delgada. Muy de rancho, eso era lo que me gustaba, parecía una adelita.

Mary era la que nos hablaba. Era muy pícara. Siempre contando chistes y bromas. Se la pasaba riéndose y nos trataba muy bien a todos.

Crucita era un poco mayor que nosotros. Super flaca. Era linda y le echaba como 7 cucharadas de azúcar al café… wákala!

Lázaro, el era el 3 hombre mayor. El nos pelaba y era muy a todo dar.

Chuy y Tolo, cuates. Nuestros amigos.

Pasamos grandes aventuras con Chuy y Tolo… hahaha… Así les gritábamos desde nuestra casa a la suya: “Chuuiiiiii… Toloooooo…”. Ellos salían y llegaban con nosotros.

Mi papá nos tenía prohibido entrar a su casa ya que había tenido unos problemas con la mamá. El padre, alcohólico declarado, era el capataz del Rancho. Él tenía un carácter débil. Y ella no… ya se imaginarán el resto. De todos modos fuimos, en contra de las órdenes de mi papá, a tomar café con leche y a desayunar a su casita. Era una señora muy linda con nostros.

La onda era que teníamos un acuerdo sobre-entendido. Ni ellos entraban a nuestra casa, ni nosotros a la suya. Los invitamos varias veces, pero nunca se quedaron.

Eso si, las fogatas, en la noche, estaban de primera. Mi papá nos enseñó a todos varios juegos, como “el bote volado”, “el asesino”, y otros los aprendimos de las muchachas que nos cuidaban: “los encantados”, “la guerra”, “la botella”, etc.

Al principio, me caía muy gordo que Titi los “compraba” con gansitos, chocolates, chocorroles y varios otros productos de la familia Marinela. Mi mamá (nani) nos compraba todos los que cupieran en el congelador para que, después de jugar, comiéramos algunos y fuéramos a seguir jugando.

Titi se los “robaba” y se los daba a Chuy y Tolo para que se los comieran. Esto hacía que ellos tubieran una extraña preferencia por Titi y a mí me rechazaban.

Muchas veces se escondían de mí y “huían”, lo cual a mí me hacía encabronar y me quedaba solo llorando! También se “burlaban” de mí, lo cual consistía en ponerse inalcanzables y reirse tan fuerte como pudieran. Este era el temible equipo de Titi y su pandilla. Me hacían encabronar tanto, que varias veces, me alié a uno de ellos y organizaba una guerra de manzanasos podridos, para desquitar todo mi coraje.

También me acuerdo mucho de los hermanos de Chuy y Tolo: Lázaro y Gabino.

Lázaro sería unos 6 o 7 años mayor que yo. Él si nos pelaba. De repente se juntaba con nosotros, y de repente no. Yo estuve bastante cerca del Lázaro. Seguido platicaba con él y él me quería bastante. Recuerdo que, cuando empezó a masturbarse, me tocó ayudarle… hahaha. Dos o tres veces me pidió que lo masturbara. Él me decía: “Nomás hazle así 100 veces”. Yo lo tomaba de su verga y le jalaba 100 veces, contándolas en voz alta. Como en mi casa nunco me crearon pudor o vergüenza por mi cuerpo y, de hecho, era muy libre, nunca lo sentí como un acoso o abuso, al contrario, yo estaba ayudando a mi amigo a algo… no sabía a qué, pero era cosa de hombres. Eso si, lo dejo muy claro, nunca abusó de mí físicamente. En todo caso, las veces que me tocó que me diera ryde en la baica y me iba en frente, si me rozaba con el penacho la espalda, pero me daba iwal. No hard feelings… hahaha… más bien si.

Gabino era otra historia. Él era una leyenda para nosotros. Él era el más loco, lo cual era muy bueno. Nosotros queríamos ser igual de locos que él. Recuerdo muy bien como manejaba a madre el tractor y daba unas pinches vueltas que, ay wey! Era el más macho, borracho e independiente de todo el mundo.

Recuerdo muy bien un evento. Teníamos una cuadrimoto. Ésta, una vez, después de mucho uso, se apagó. Era temprano en la mañana y hacía algo de frío (en Chihuahua, eso quiere decir un chingo!). Gabino se acercó a la parte del motor y lo tocó con su mano. No mames! Hasta sono “pssssssss….” y ni un gesto en su cara, con la mirada de cowboy de marlboro, como viendo hacia un horizonte… pero dirigida hacia el motor… en eso dice con voz muy serena y bien de mega machote de chihuahua: “… ta caliente” y deja la mano. Lázaro, por no quedarse atrás, hace lo mismo… “psssss…….” y, imitando a su hermano, con la misma mirada y todo dice: “…ey… ta caliente….”. Yo me les quedé viendo a los dos muy extrañado. No entendía porqué sonó “psssss….” y no les quemaba. Yo les creí y quice verificar con mi dedito, el cual al hacer “psssss….” terminé gritando y agarrándomelo llore y llore… hasta una ampoya me salió!… esos dos eran los más machos de todo el mundo, nuestros héroes.

Tiempo después de conocerlos (a Chuy y a Tolo) hicimos toda clase de imbeciladas para estar más locos que Lázaro y Gabino.

Mi papá nos compró unas cuadrimotos (aaa… ya les dije, no?) y nos la pasábamos en esas. Nos volteamos como unas 358 veces nomás para comprobar que estábamos bien locos y obtener la aprobación de Chuy y Tolo. Existía una especie de competencia entre Titi y Yo para ver quién estaba más loco.

Hubo un tiempo que nos pusimos a coleccionar novias. Íbamos con las pizcadoras, que eran un chingo, y les preguntábamos rápido a cada una: “quieres ser mi novia” y se morían de la risa y contestaban que si. Y nos íbamos con la siguiente. Cada uno de los cuatro tenía su colección de novias. Y éramos muy cumplidorsitos, si señor! Todos los días despedíamos a las bonitas de beso en la boca… si, teníamos 6 o 7 años, pero eso no les importaba. Nos cargaban y nos daban un beso en la boca. Éramos muy cumplidorsitos! De repente nos aburríamos de una y, como si fueran tarjetas, nos las cambiábamos… 1 por 1, 2 por 1, etc, y luego les íbamos a avisar: “Oye, ya no eres mi novia, eres de él”.

Otra vez las juntamos todas en la alberca y nos quitábamos el traje para enseñarles las nalgas! Hahaha. A, se me olvidaba para nosotros, ellas eran “las viejas”. Todas eran lo mismo, viejas.

Pasó mucho tiempo en el que hicimos muchas otras cosas, mientras crecíamos, nos hacíamos más amigos y más unidos. Tuvimos nuestra etapa de malabaristas. Nos tocó aventarnos de 10 pallets de altura a unas mayas, metíamos las motos a la pila de agua, hacíamos toda clase de acrobacias. Desde escalar torres de pallets, o al frigorífico, hasta robarnos una manada de burros e irnos de escursión para explorar.

Una vez, cuando estábamos jugando a las escondidas en el frigorífico, Chuy iba corriendo en frente de mí y, al colgarse de un transformador de 440 volts, se electrocutó y calló de una altura de 2 pisos al suelo. La altura no me imortaba, seguido saltábamos desde ahí, el problema era que se electrocutó.

Cuando salté y lo ví, estaba inconsiente. De repente, se levantó llorando, con la piel de sus dedos derretida y otras partes también y se fue llorando a su casa. Lo llevaron al seguro y, después de varios ingertos de piel, se recuperó. Lo único que pasó fue que no pudo estirar bien sus dedos. Se le quedaron como medio encogidos.

No importó, después de eso, seguimos jugando, como siempre.

Al tiempo, ellos se cambiaron a vivir a Cuauhtémoc, a su nueva casa, la cual habían construido en fines de semana entre toda la familia, incluidas sus hermanas.

Después de eso, algunos meses después, mi papá tuvo serios problemas económicos y tubieron que despedir a don Chuy, el papá de Chuy y Tolo… por lo menos algo así recuerdo. Esto hizo que nos separáramos y ya no los veíamos.

Muchos años después, cuando yo estaba en la secundaria, creo, vi a Tolo hecho todo un narco! Lo vi en su trocona, con sus bototas y su sombrerote y lo saludé con mucho gusto. Él se acordó de mí y me platicó algo de Chuy y su familia. Me dió gusto verlo, pero no me dió gusto ver en lo que se conviritó… esa fue la última vez que lo ví. Después, cuando organicé lo de el “Domingo Fest” vi a lázaro con su familia. Me dió mucho gusto verlo! Hasta lo dejé entrar gratis al Domingo Fest!

Este artículo es un tributo a la familia Montes. Los voy a recordar con mucho cariño a todos: Don Jesus, Doña Chole y sus hijos: Javier, Gabino, Lázaro, Minerva, Mary, Cruzita, Chuy y Tolo. Donde quiera que estén, están en mi mente y corazón.

Today…

Sunday, July 23rd, 2006

¿Cómo he de llamar esto? ¿Cambiaré el nombre a: “Diario de un Millonario solo”, “Crónicas de un rico pobre” o algo así?

Me siento solo aquí arriba. Tengo ventanas hechas exclusivamente para poder ver, a través de ellas, la ciudad; hechas exclusivamente para darme placer. Vivo en un palacio el cual va mucho más allá de satisfacer mis necesidades; satisface mis mayores antojos y deseos.

Tengo el tesoro más grande del mundo. Cuanta gente quisiera tener mi tesoro; mi familia. Tengo un padre que es una leyenda; tengo tíos y tías que son tan únicos, talentosos y brillantes. Además, todos ellos me quieren y los quiero a ellos. Una familia hermosa en todos los aspectos.

Vivo en soledad, por lo pronto. Así es el cambio; se resiente. Luego te acostumbras.

Tengo un problema. Tengo weba/miedo/flojera. No se exactamente qué es, no se como llamarlo(a). Se exactamente lo que tengo que hacer para llevar acabo lo que quiero hacer, lo cual es seguir mis sueños, pero no quiero hacerlo.

Eventualmente tengo que hacerlo; lo quiero hacer; lo voy a hacer, pero no quiero.

No creo que me falte alguien cerca. He pensado en eso. Mi soledad no viene de ahí. Ya he estado con alguienes y mi soledad ha permanecido, después de un rato.

Es más, no podría decir que es soledad. Es un sentimiento que me ata; me hace estar/sentirme inconforme. Siempre resurge.

Soy muy feliz generalmente… eso si puedo decirlo y sentirlo.

Estaba mirando la ciudad desde mi ventana. Miraba la cercanía, la cual es muy bonita porque la comprendo y la veo y la defino. Está la lejanía, la cual es bella en una manera diferente, ya que esta no la puedo distinguir/definir; me obliga a semi-imaginarla y a idealizarla, ya que la puedo ver, más no definir. Me extraña que mi mirada, seguido, tiende a ver al horizonte. Este es el que más me llama la atención. En este no tengo 1 solo punto de referencia para definir. Son las posibilidades. Es lo que está allá que no puedo ver. Será mis límites?

Me siento tan cómodo aquí arriba. Sé que mi etapa de supuesta soledad es pasajera. Estoy agusto y cómodamente acostado en mi cama, la cual es increible.

Pienso mucho en qué quiero, pero me da (lo que sea que sea, a lo cual voy a llamar “?” por lo pronto) llevar acabo todo. Quiero aventurarme; ser más loco; ser más espontáneo y valiente. Quiero tener el valor. Lo voy a tener!… pero me da ?

Me gustaría estar más loco y ser más libre siempre. No quiero ser el mismo que ayer ningún día. No quiero que todos sean como yo, quiero ser el diferente. No me gustaría ser como todos.

Mi hermano me quiere mucho, y yo a él. El me lee muchas veces, como a una hoja. Nos conocemos y nos sentimos mucho él y yo. Lo quiero mucho.

Ay wey, a veces me siento medio entumecido. Es por mi sedentarismo. Quiero ver al mundo de frente y tener la oportunidad de ser yo en todos lados. Quiero ser siempre Renich, el diferente, en todos lados. Espero que nunca me llegue el día… si, ese día…

No importa lo que los otros crean de mí. No importa lo que otros me digan que soy. No importa que logre o que alcance. Importa lo que yo crea que soy; lo que yo sienta que soy. Creer es muy importante, es lo que define a las cosas en el universo para mí. Creer en lo que quiera creer y no creer en lo que no quiera creer. Mi creencia da existencia y significado a tantas cosas abstractas; sin forma, en mi cabeza. Esta es la verdad para mí. Quiero dejar de creer en todo lo que no creo. Quiero dejar de creer en todo lo que no me gusta/me hace sentir incómodo/me hace daño. Quiero creer en mí siempre, en mis ojos, en mi boca. Quiero creer en mi sentir, y dejar de mentirme. Quiero ser bien yo siempre y en todos lados.

No me mentiré más… Intentaré dejar de mentirme. Voy a ser yo. Qué difícil es escarvar para sacarme de ahí. Uno tiene que sacarse solo, y ni siquiera sé como escarvar… me va a costar mucho.

Ya se jueron… ;=s

Tuesday, July 18th, 2006

Me dió mucho gusto tenerlas aquí. Como hombre, como siempre, voy a decir si me gustaron o no: no son muy mi tipo, a pesar de que las dos son bonitas. Me dió tanto gusto tenerlas en mi casa. Creo que hasta puedo decir que las quiero. Son muy lindas y sentí como si tubiera a dos hermanitas mías en la casa y las estuviera cuidando.

Son muy diferentes y lindas las dos. Julia Anna y Steffy. Me cayeron muy bien y demostraron mucho cariño el tiempo que estuvieron ahí con nosotros. Creo que Titi siente lo mismo que yo.

Nos reimos mucho y disfruté mucho su compañía. Las voy a recordar de una manera muy chida. Quiero volver a verlas algún día. Me dió gusto tener a alguien(es) que se sentara a escucharme cantar de esa manera y que lo disfrutara.

Las voy a recordar con mucho cariño y amor, Steffy y Julia Anna.

Mexico: Status Político

Friday, July 7th, 2006

A que las elecciones, que dejaron de ser selecciones. Nunca habíamos, en mi tiempo de vida, tenido una elección, que no es selección, más cabrona y cerrada. Parece final de mundial.

Me cayó muy gordo que el par de imbéciles, sobretodo de parte del que voté, hicieran esas auto-aclamaciones, aún cuando el Presidente del Consejo del IFE les pidió que guardaran compostura, haciéndoles concientes de la gran responsabilidad, como figuras públicas, que tenían en sus hombros. Por seguridad naiconal… por respeto a la institución… por compostura… pero no; les valió madre. Ahí van los dos, como par de niños de 5 años: “Ya ganamos, mis encuestas dicen que si”. No puedo creerlo!

Que los sienten a los dos en la silla presidencial los 6 años! Que se vayan agarraditos de la manita a todos lados hasta que aprendan a comportarse como ciudadanos responsables. Es más, que compren el muro de Berlín (usado) y que lo pongan a lo largo de México. Que se dividan al país, de una vez! Que lo gobiernen como se les dé su gana. Al cabo es lo que están haciendo. Dividiendo y separando a un país que necesita a alguien que lo unifique. Que no les enseñan esas cosas en la escuela para presidentes de la república?

A ver si no se comporta, cualquiera de los dos, de esta manera durante su sexenio.

Lo que a mí me preocupa, más que nada, es que tengo un país bien dividido. He oido a personas, a las que considero educadas, decir: “No, si no gana el mío, nos levantamos en armas!”… Como pueden pensar así?

Me molesta más de los que dicen ser católicos. Muy mochos. Aman a sus enemigos y todas esas tonterías que les enseña la biblia, pero no las aplican cuando no les conviene.

Como dice el Richo: “La democracia es aceptar lo que la mayoría quiere y jalar todos parejo. No es nadamás cuando gana el que tu querías.” Y tiene toda la razón! No quieren ser democráticos, pues hay que hacernos socialistas o una monarquía, para ver si les gusta más.

Yo no tengo nada contra que gane el AMLO (no se les hace que se parece el acrónimo a JLO?). No creo que sea un idiota. Tampoco creo que el Calderón (por el que voté) sea idiota tampoco. De hecho, lo considero menos tranza y más educado que AMLO. Pero eso es cuestión de opiniones.

En todo caso, México, es mejor estar unidos que separados. Es mejor aprender a convivir juntos a rechazarnos y apuntarnos con el dedo. Piensa esto: qué ganas con estar peleado con la mitad de tu país? Qué es mejor, estar jalando para el mismo lado, o cada quien para el suyo? Cuánto importa si gana uno o el otro?

Yo creo en un dicho. El que es buen gallo, en donde quiera canta.