Victor Domínguez era mi amigo.

El Vicks era una persona llena de virtudes y defectos, a quien me acerqué en una etapa medio inestable de mi vida. Desde entonces, él siempre fue un amigo muy fiel; que me quería tal y como yo era. Siempre se preocupó por mi bienestar hasta lo más elemental. Llegué a acercarme a él tanto como a un hermano.

Persona bella, de corazón muy bueno y querendón, pero ninguna perita en dulce. El Vicks siempre estaba dispuesto a escucharme. Me aguantó en mi etapa de jovencito insolente y hasta se rebajaba a mi nivel para poder compartir momentos chidísimos.

Él fue siempre alguien con quien podía contar. Un amigo único e inseparable a quien quise mucho, tal y cual era.

Voy a estrañar mucho a mi amigo. Me duele mucho el enterarme que falleció ayer al salir disparado de su camioneta por no llevar cinturón. Mi hermano Ati y yo lo recordaremos siempre como a uno de tantos hermanos que nos tendieron la mano cuando más lo necesitábamos.

Adios, querido amigo.