Hoy tuve una experiencia bien chida.

Mi carnal y Yo fuimos a unos tacos muy especiales. Son los tacos que están en Federalismo y San Felipe, o algo así. Estos tacos están a 1 1/2 cuadras de donde vivíamos cuando llegué a Guadalajara.

Sentí muy chido cuando el vato, después de algunos años, se acordó de nosotros y nos atendió muy bien. Me trajo muchos recuerdos y me puse a pensar en otros taqueros de cabecera que he tenido. Por ejemplo, el otro día, fui a visitar a don Primo, ahí en la unidad deportiva López Matéos. El vato se acordó de mí y me hizo sentir taaaaan acogido. El wey me platicaba y se acordaba tal como me gustaban los tacos que él hacía que, por cierto, son de bistec con chorizo y una sola tortilla.

Que bonito siente uno al ver que su taquero se acuerda de sus gustos y de esos detalles que, a veces, ni tus compas saben. Siempre recordaré con cariño a mis taqueros de cabecera y los tendré en un lugar especial en mi corazón!

Que vivan los tacos, cabrones!