A veces hay vacíos... que extraño que se sientan en el estómago.

Hoy, tengo uno de esos. Son como hoyos negros y se siente su increible gravedad. Te jala y hace que se salgan las lágrimas de los ojos.

Hay cosas tan lindas que pasan en la vida y, que duro es cuando finalizan. Creo que, por lo menos, lentamente, ha ido finalizando una etapa. No ha sido de sopetón sino gradual.

Tengo muchos bellos recuerdos e, irónicamente, éstos son los que se transforman en dagas que atraviezan mi pecho.

El apego es la base del sufrimiento.

Qué difícil es dejar ir y, a la vez, qué necesario es saber hacerlo. Me vienen a la mente recuerdos de "apegos" pasados y, por mi naturaleza, los comparo con hoy... y me río de mí en el ayer.

Tengo un gran sentimiento de agradecimiento y de melancolía. Gracias por el pasado y qué coraje el que esté allá... Me duele y me desgarra... y me saca la sonrisa.

Además, me siento tan no merecedor de las cosas y tan !importante. No me gusta lo que vivo ni como lo vivo hoy. No me gusta estar donde estoy pero, por otro lado, no quiero cambiarlo.

Voltéo hacia el futuro y no sé ni para donde... no quiero al futuro en mi vida. La tristeza... la tristeza...

Este mundo !(es para mí)...